INICIO

RETRATO

OBRAS

RETAZOS

MÚSICA

SUEÑOS    

FUTURO

FOTOS 

POEMAS

CORREO

PROLOGO

En esta nueva obra, escrita, según sé, a velocidad meteórica, Manolo Madrid casi montado sobre la mismísima Musa inspiradora, no ha querido evitar la crítica ácida hacia aquellos que se atribuyen el poder de manejar a sus semejantes, dejando en vergüenza sus actitudes y comportamientos. Así, después de leer el borrador de su libro, me he quedado pensativa y no me he podido sustraer a su recomendación de hacer un examen de conciencia antes de escribir estas líneas que él me ha pedido como presentación del libro.

Sin embargo, y a pesar de las censuras y reproches que aparecen entre estas palabras, no se me puede escapar su espíritu tan observador que llega más allá de lo aparente, de lo evidente y desmenuza los sentimientos del criticado hasta sacar a la luz lo que nadie ha visto antes.

También, he podido deducir el rasgo de rigor y dureza con el que dibuja las intenciones de aquellos que sobresalen de entre otros apoyándose en las cabezas de los demás, utilizando el egoísmo y la ambición para llegar a tener más que otros. El análisis de las situaciones sociales de algunas provincias por donde su agitada trayectoria le ha ido llevando, en una de las que tuve el agrado de conocer su espíritu indominable, es una caricatura bastante real de lo que ha tratado de evidenciar. Así la situación de los inmigrantes, de los déspotas, de los modernos tratantes de esclavos y de la hipocresía de algunos de los empresarios, personajillos de club social y gobernantes, ha quedado esbozada con trazos firmes en los que no perdona la carencia de orgullo personal, el sometimiento a cambio de dinero o el hacer la vista gorda para obtener prebendas que incrementen el patrimonio a costa de los demás, incluso de toda una ciudad.

He llegado a pensar que su carencia de fe en los estamentos religiosos, su carácter profundamente ácrata y su sentido de la ironía, no le han permitido acceder a puestos de relevancia política, afortunadamente para muchos.

Para terminar, creo que su carrera como escritor, que solo acaba de comenzar, viene apoyada por su calidad en la maduración de sus observaciones y en su condición como persona llena de sentimientos por los que llevan alguna carga que casi no les deja ni respirar.

 Ana García De la Serna