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EPÍSTOLAS DESDE EL TEDIO

Una casa de locos. Esto es lo que parecerá al lector cuando se introduzca en las páginas de este libro. Sin embargo, las disquisiciones mentales, las protestas solapadas y la intenciones de cambiar cosas que no están en mi mano, me llevan cada día a entablar monólogos e incluso diálogos conmigo mismo. Creo que no soy yo sólo el que lo hace. Muchos amigos me dicen que hablan y murmuran criticando todas las cosas que no son éticas, morales, las situaciones de los países menos favorecidos, los gobiernos que no gobiernan y el conjunto de las cosas que nos hieren. Así decidí empezar a escribir todo lo que a diario hablaba en mi casa sin más compañía que yo mismo. De una intención como esa ha ido creciendo este libro que es un puro y duro sarcasmo sobre la actualidad con el filo de mi ironía, que todos me achacan como dura y mi lengua mordaz que suele serlo hasta la saciedad. Así pues, se lo dedico a mi amiga Chus, “Chusa” para mí, que me ha halagado diciéndome que soy la persona más irónica y sarcástica que conoce. Aunque, a pesar de esta autocrítica, que podría desanimar a la lectura de mis diatribas, el libro desarrollado como un diálogo constante con mi alter ego, se lee fácilmente y con rapidez, dejándote “enganchado” hasta el fin. Y a quien no gusten mis opiniones, que escriba las suyas y me las envíe. Le prometo leerlas con el mejor  ánimo. 

   ZA-81-2010

Con un lenguaje totalmente cotidiano, el de cada día, sin restricciones ni falsos pudores, Manolo Madrid nos facilita la entrada a sus pensamientos íntimos sobre la marcha de la sociedad en que vivimos, mezclando en una coctelera los temas más dispares, desde sus ideas de la política, la globalización, su visión de algunos personajes conocidos, el deporte y sus divos  hasta la religión o el cambio climático. Y al final del texto, creemos haber salido de un psiquiátrico, o de un torbellino intenso de noticias y hechos relevantes sometidos a una máquina de picar carne, pero con la sonrisa en los labios. Porque, eso sí, la ironía afilada como garras, despedaza con humor incuestionable cualquier cosa que se nos pueda ocurrir. Como muestra, nos bastará con leer en el Apéndice del volumen las “Referencias y términos de interés” para darnos cuenta de que no hay nada que se escape a su sarcasmo hiriente ni a su perspicacia de hombre experimentado y maduro que está de vuelta de todo.